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Mostrando entradas de agosto, 2016

¡Adiós Venezuela, adiós!

Son párrafos del último capítulo de mi libro "La decisión de Oliver"
¡Adiós Venezuela, adiós!
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"El montaje con un humor refrescante en el que participan Laureano Márquez como invitado y la música exquisita de Maríaca Semprun, tuvo su momento solemne o estelar cuando Leonardo Padrón leyó con toda su fuerza interpretativa el drama existencial de muchos venezolanos, evocado en su relato cumbre, su ser o no ser, su irse o quedarse en la Venezuela de hoy, donde el hambre, el desabastecimiento y la violencia parece que llegaron con “la revolución” para quedarse. La Casa Grande es el nombre que le da a Venezuela Padrón en su prosa triste sobre la diáspora. También aborda algunos de sus relatos más crudos sobre dramas de venezolanos que han padecido -otros aun lo padecen- desde vejámenes, torturas, cárcel,  hasta la muerte a manos de los esbirros del Gobierno, que relatados en la prosa épica de Padrón terminan por hacernos más dramática la decisión a quienes no queremos e…

Recuerdos de abril

Recuerdos de Abril



Oliver baja muy temprano después de tomarse un café guayoyo en  su apartamento de la avenida  Francisco Solano de Sabana Grande, a encontrarse con Héctor, un viejo amigo que ocupa un importante cargo en un banco que tiene una agencia en la zona comercial de esas residencias y a quien quería comentarle una comunicación -que pretende enviar al banco donde labora su amigo- con sus observaciones acerca del manejo contable de las cuentas bancarias que él tiene en ese instituto. A este amigo lo une una de las vivencias que más ha marcado su vida, la marcha del 11 de abril de 2002, cuando la breve caída de Hugo Chávez, que supuestamente habría renunciado a la Presidencia de la República a raíz de los hechos de que ellos fueron testigos y protagonistas. Habían pactado verse en la oficina de la agencia del banco, pero apenas encontrarse sentenciaron un café en una cafetería ubicada en frente,  una señora boliviana con cara de pocos amigos que hace unas empanaditas  –porqué s…