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Mostrando entradas de febrero, 2014

El nieto de Miquelena

El edificio Pasmar en la avenida Andrés Bello de Los Palos Grandes, es un viejo edificio de diseño
arquitectónico emblemático de los años 60, que cuando nuevo debe haber sido espectacular por el tipo de piedras que cubren su fachada y sus áreas comunes. Esto motivó - apenas me mudé allí- mi interés en incorporarme a la junta de condominio del edificio. Durante mi gestión -que no pasó desapercibida- me acompañó un honorable cachaco a quien aprecio como un tío; juntos recuperamos las áreas comunes del edificio que se encontraban en total abandono y deterioro, rescatamos la belleza original de la construcción en sus partes mas vulnerables, modernizamos los aspectos técnicos y contables de la administración, etc.. En él viví durante el primer periodo del Gobierno de Hugo Chávez, y en ejercicio de dicha junta de condominio me correspondió la nada envidiable tarea de enfrentar la conducta violenta de un indeseable vecino “drogadicto” que resultaba ser nieto del para entonces todopoderoso vi…

Manolo y "El Urrutia"

“El Urrutia” es un viejo restaurant vasco ubicado en la avenida Solano de Sabana Grande, Caracas, en la zona de despacho de la extinta "República del Este", donde almuerzan comensales más y menos recurrentes, que con el tiempo ha devenido en una especie de club de gourmets fanáticos del futbol.

Manolo no es uno de sus socios, ni el chef, bartender o uno de sus mesoneros mas populares; no, Manolo es simplemente un buen comensal, gran amigo con el que quincenalmente suelo almorzar generalmente invitado por él, pues es un restaurant muy caro y sin lujo; sus comensales son en su mayoría políticos viejos y “enchufados” como diría Henrique Capriles; empresarios, inversionistas y artistas excluidos o “¡mamando pero con dignidad!” como nos diría una vez el hijo del célebre Alí Khan. Es un restaurant que bien representa la comida vasca, aunque  a mí me gusta más "La Costa Vasca" en La Castellana, al que visito con mi esposa e hija, en las fechas estelares.

Manolo es uno de es…

Mi cuñado Vielma Mora

Cuando discurrían mis años mozos ya casado, conocí una niña muy bella, hija de un compañero de trabajo en el Ministerio de Energía y Minas (así se denominaba para la época); ese trabajador cumplía una función de conserje del edificio ministerial; un hombre muy recto y diligente, activista furibundo del partido Copei, que me veía con mucho respeto: Yo era un estudiante de Derecho que sobresalía en ese Ministerio en materia de Derecho laboral y coincidía con el aludido en los eventos políticos de dicho Organismo. Yo era un tímido colaborador de ese partido político y sentíamos ambos admiración por los doctores Rafael Caldera y Luis Herrera Campins. Entre la jovencita y yo surgió un amor medio platónico por mi condición de casado, pero el paso del tiempo y los encuentros accidentales fueron despertando un interés mutuo por acercarnos sin mucha discreción.
En mis escapadas la acompañaba a ver a su hermano, un cadete del ejército, en los actos de tropa en el Circulo Militar donde semanalme…

Romance fantasma

Todos los muchachos alguna vez hemos tenido la experiencia de una seducción inesperada. En tiempos de mi adolescencia y juventud los inicios de relaciones amorosas no eran tan fáciles como se dan desde hace algún tiempo entre jóvenes, donde prácticamente son las chicas quienes toman la iniciativa y se van a la cama sin mucho rodeo.
Recuerdo que una de mis primeras relaciones súbitas me ocurrió cuando a los 17 años me detuve a mirar casettes en un puesto de buhoneros en el Centro Simón Bolívar, y de pronto me abordó una despampanante catira de origen español algo mayor que yo, que también miraba casettes en dicho tarantín y surgió la propuesta no sé si de la chica o mía de "tomarnos algo".
Yo era un estudiante sin presupuesto, ni experiencia para esos eventos y corrí a buscar apoyo financiero de mis padres para salir con la chica quien se quedó aguardando en la tienda; no demoré nada en obtener lo necesario, tomamos un taxi y recuerdo que la llevé a una cervecería de moda c…

Emprendimiento fallido

Mi incursión en el mundo del espectáculo en septiembre de 2011, fue inducida por un vecino comerciante de modesto éxito. Se trataba de producir una obra de teatro; de verdad me atrajo la idea, sobre todo porque era el montaje de una obra de teatro (comedia) que había tenido cierto éxito en Caracas y como se trataba de un elenco de beldades; nada menos que Astrid Carolina Herrera, Carolina Perpetuo e Hilda Abraham, unas divas que, quien lo dudaría, debían arrasar en gochilandia (San Cristóbal).
Me correspondió recibirlas en el aeropuerto de Santo Domingo y trasladarlas a San Cristóbal por una carretera muy accidentada, afortunadamente el chofer, un pico e´ plata, hizo la travesía mas grata y las damas me parecieron buenas conversadoras, aunque tuvimos que caer en el tema político donde ellas escuálidas atormentadas se desenvuelven como pez en el agua.
Al llegar a la ciudad de San Cristóbal, nos llamó la atención que no veíamos afiches o vallas publicitarias de la obra; esta fue la pr…

Mi inicio en la banca y mi divorcio

Título: Mi inicio en la banca y mi divorcio

Mi inicio en el sistema bancario fue en la consultoría jurídica de FOGADE (Fondo de Garantía de Depósitos) bajo la supervisión de un inteligente abogado formado en Paris, que se haría celebre a los años, no por abogado sino por abogada (Tamara Adrian) defensora de los derechos humanos de los transexuales, más concretamente en el derecho al reconocimiento legal del cambio de género.


Mi paso por esa consultoría seria una antesala a la consultoría jurídica de la Superintendencia de Bancos (Sudeban), donde se descubre mi talento para el Derecho Bancario y por ello rápidamente asciendo a los niveles superiores. En poco tiempo soy designado consultor jurídico de esa institución gubernamental, la cual durante años conservó su carácter eminentemente técnico hasta los días del segundo gobierno de Caldera, cuando a raíz de la caída del Banco Latino, se designa un superintendente extraído del entorno político del presidente.
Pero quisiera destacar dos aco…

Mi visita a Maracaibo

El mejor momento para hacer la crónica de un viaje es en tiempo real; me parece que rodearse del ambiente sobre el cual se abordan los comentarios desata la musa. Sin embargo, voy a intentar a varios días de mi viaje a Maracaibo, comentar mis anécdotas de este paseo. El primer titubeo me lo produce la línea de taxi a la que solicito el transporte al aeropuerto; sin vacilar la secretaria al teléfono me refiere el precio a Maiquetía, un monto que supera el cincuenta por ciento (50%) del precio del boleto aéreo a Maracaibo. Los taxistas han dolarizado el precio de su trabajo inexplicablemente, en un país donde llenar un tanque de gasolina cuesta menos que un periódico. Definitivamente la epidemia de la corrupción ha contagiado a todos los sectores (al momento que esto escribo, “Transparencia Internacional” nos coloca como el país más corrupto de América) y el Gobierno desvaría en su plan demagógico de crear un hombre nuevo.


Abordo la nave con el proverbial retraso en la salida. Voy a Mara…

La gesta histórica del 11 de abril de 2002 y la mascarada del gobierno

Esta fecha que tiene una relevancia histórica no sólo para el país, sino para la humanidad, tiene para quienes fuimos no solo testigos sino protagonistas de esa gesta cívica inolvidable, un significado inmenso que hoy nos reclama al menos dejar un testimonio escrito de lo que allí ocurrió, ante la mascarada del gobierno de Hugo Chávez y sus seguidores, que han propalado mentiras para convertir esa gesta que culminó en una masacre contra una multitud inerme (19 muertos y cientos de heridos), en un acto meramente político, que según el gobierno solo pretendía un golpe de estado planificado por la derecha con el apoyo de la CIA, para matar al presidente. Éste durante su largo gobierno pretendió hacer épica su actuación en estos hechos y seguramente sus enfermizos seguidores le creyeron.

Voy a rememorar los acontecimientos tal como yo los presencié, a riesgo de omitir algún detalle importante en virtud de que han transcurrido más de diez años desde esa fecha al momento que escribo y lo h…

Mi frustrado Plan B

Mis visitas a Bogotá durante los años 2009 y 2010, no deben quedar excluidos de estas memorias dada la relevancia que en lo personal tuvieron esas actuaciones en la etapa final de mi carrera profesional relacionadas con el sector bancario.
Durante la tormenta política que desató el gobierno de Hugo Chávez contra la banca venezolana, acosando y acusando a los agentes del mercado de capitales por su supuesta incidencia en el brusco incremento del valor del dólar en el mercado no oficial, apareció en nuestra oficina el negocio de instrumentar la participación de inversionistas en una subasta para optar con posibilidades en la compra del paquete accionario de Fogade (Fondo de Garantía de los Depósitos Bancarios de Venezuela) en una institución bancaria colombiana, que había obtenido dicho ente gubernamental en pago o garantía de uno de los auxilios financieros que efectuó (fogadeó se decía en la jerga de la emergencia) durante las celebres “olas” que arrasaron buena parte del sistema ba…

Vuelta a la patria

Anoche -9 de septiembre de 2013- después de la visita al mirador del Rockefeller Center para apreciar la belleza de New York, atizada por la perorata gringa que acompaña todo tour a la ciudad, entramos a cenar mi hija, mi esposa y yo, a un pequeño restaurant italiano en la avenida Madison; buena pasta y mesoneros latinos, lo que te hace más cómoda la velada.

Nos fuimos a dormir y ellas abandonaron la habitación de madrugada para llegar a tiempo a su vuelo de regreso a Caracas.
Me levanté impactado por la soledad en una ciudad abrumadora, pensando en mi plan de vuelo hacia Venezuela, que estaría signado por la incertidumbre en su realización, que me impuso escalar en tres aeropuertos antes de Maiquetía.



Entré en internet muy temprano para leer mis correos y las noticias de mi país y el último artículo de García Mora, que en su peculiar prosa política nos asoma a la realidad de un país que perdimos, sumido en la peor crisis institucional, económica, política y social que recuerden los vene…