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Mostrando entradas de julio, 2014

"La fiesta inolvidable"

A esa fiesta inolvidable nos invita el dueño del banco zuliano donde yo era entonces directivo y consultor jurídico. Su hija menor contrae nupcias con un príncipe Borbón -de verdad- heredero de la extinta Corona de Francia. Un evento de esta naturaleza no podía quedar excluido de unas memorias personales. El lugar de la boda: un sitio paradisíaco, Los Altos de Chavón en La Romana, República Dominicana. Ya le conocía, pues en la época de bonanza de la economía venezolana (CAP I), tuve la suerte de asistir al congreso anual de abogados de Felaban (Federación Latinoamericana de Bancos), que se celebró ese año en dicho país y por ese tiempo era el consultor jurídico de Sudeban. Estos congresos acostumbran una gran fiesta de despedida y esa fue otra gran memorable en el mismo escenario, con “Las Chicas del Can” en su apogeo. Pero me referiré a la de la “realeza” por razones obvias.
Todos los directores y algunos empleados de alto nivel de  las empresas del grupo financiero fuimos invitados c…

El Liceo “Caracas”.

Quién no tuvo una secundaria feliz. Siempre recordamos con nostalgia los momentos memorables que vivimos en esa fase de la adolescencia. Sobre todo aquellos episodios que dejaron huella en nosotros, que los hicieron inolvidables. Esta etapa de nuestras vidas tiene particular relevancia porque es en esa edad cuando sueñas por primera vez una vida mejor, ingresar a la universidad y alcanzar un título académico, desempeñar una carrera profesional (en esos tiempos una carrera profesional era el camino mas honroso para crecer socialmente). En esa edad regularmente se tenía la primera noviecita (hoy día ya se tiene la primera mujer).
En el Liceo “Caracas” del Paraíso, estudiaron en su pasado glorioso grandes líderes demócratas del país como Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Raul Leoni y otros de la “generación del 28”. Y en nuestro tiempo continuaba siendo un verdadero centro de enseñanzas. Recuerdo que era un liceo que reunía a jóvenes de la clase media y pobre de la ciudad, pero los pobre…

A la memoria de “Lin Yu”, mi tío portugués

Lin Yu (el último a la derecha) en mi acto de grado
En mi adolescencia tuve la suerte de que llegara a nuestra familia un tío portugués, que surgió de una relación amorosa con mi tía materna Aura; Luis Rodríguez Freitas  -le decían “Lin Yu” sus amigos y nunca supe porqué- un comerciante que se instaló en Barlovento cuando llegó a Venezuela durante el gobierno de Pérez Jiménez;  era un hombre muy generoso y recto.

Para finales de la década del 60, había prosperado y ya era propietario del mas grande hotel de Caucagua, hotel  “Italia” se llamaba, ubicado frente a la plaza Bolívar. Fue por su intermedio como se iniciaron mis vínculos con los pueblos de Barlovento. Ya adulto me familiaricé con el pueblo de Capaya, que tenía un río estupendo donde casi muero ahogado, salvado por un parroquiano. Mas adelante sería Tacarigua de la Laguna, donde adquirí una propiedad en la playa que cuando la terminé de acondicionar decidí venderla; nunca he sido de frecuentar semanalmente una estancia.  A Cauc…